miércoles, 15 de junio de 2011

Alonso no se rinde

EFE
Fernando Alonso
Getty ImagesEste año, Alonso no tuvo ni buena máquina ni buena suerte
BUENOS AIRES -- El español Fernando Alonso (Ferrari), quien se tuvo que retirar tras un percance con Jenson Button en el Gran Premio de Canadá, aseguró que continuará luchando por el título mundial hasta que éste le resulte matemáticamente inalcanzable.
En declaraciones a la revista Autosport, el campeón del mundo de Fórmula Uno español, que ahora cuenta con una desventaja de 92 puntos, aseguró que el título "todavía no es matemáticamente imposible".
"Otras temporadas hemos visto situaciones que nos beneficiaron, como le sucedió a Hamilton el pasado año en Monza y Singapur, por lo que si ganamos dos carreras y Vettel se retira, las diferencias se pueden estrechar mucho", afirmó Alonso, cuyo mejor resultado en la presente temporada es la segunda plaza en Mónaco.
No obstante, Fernando Alonso reconoció en la citada revista: "no depende de nosotros, por lo que debemos concentrarnos en las próximas carreras e ir carrera a carrera para intentar conseguir alguna victoria".
"La verdad es que hasta ahora Red Bull no ha tenido fallos y de no cometer errores se encuentran en una posición muy favorable", reconoció Alonso, quien recalcó que en Canadá tenía un coche para luchar por la victoria pero "la mala suerte con las condiciones climatológicas y las paradas" les jugaron "una mala pasada".
"En seco habría sido muy posible que luchásemos por la victoria, pero en mojado necesitas suerte con las posiciones y en la decisión de montar los intermedios nos faltó suerte", lamentó Alonso, quien espera tener mejor suerte en Valencia y poder luchar por la victoria.

La evolución de Darwin y Starlin

La nueva combinación de dobles matanzas de Chicago les fortalece el cuadro medio

La mejor combinación de peloteros para hacer dobles Matanzas solían anticipar los movimientos del otro y generalmente se comportaban como si estuviesen unidos por la cadera. O en este caso, por la voltereta.
Omar Vizquel y Roberto Alomar necesitaban un almacén para todas las joyas defensivas que lograron en sus tres temporadas juntos con Cleveland. Y no hay mejor ejemplo de una sinergía entre un torpedero y un intermedista que Alan Trammell y Lou Whitaker, quienes eran conocidos como "Trammaker" a través de sus dos décadas juntos en Detroit.
Los Cachorros también tienen un historial en ese sentido, comenzando con Tinker a Evers a Chance a principios de los 1900. Ernie Banks ganó dos premios de JMV y fue electo a siete equipos Todos Estrellas como campocorto, y Ryne Sandberg abultó su resumé con nueve Guantes de Oro en la segunda base. Entre esas dos carreras del Salón de la Fama, Don Kessinger y Glenn Beckert fueron una dupleta eficiente pero subestimada en el Wrigley Field en la década de los años 60 y 70.
Queda por ver si la nueva combinación de dobles matanzas de Starlin Castro y Darwin Barney en Chicago puede perpetuar ese legado. Pero ellos han comenzado con buen pie para pensar en ellos a largo plazo.
Como jugador joven, tienes que trabajar junto con alguien -- especialmente en el medio. Pienso que ambos han sido bendecidos de poder trabajar uno con el otro.
-- Darwin Barney sobre Starlin Castro
Hace dos o tres años, los dos jugadores del cuadro estaban recogiendo roletas en los entrenamientos primaverales cuando Castro pateaba algunas pelotas de rutina en un campo trasero en Arizona. Barney, campocorto para dos equipos campeones de la Serie Mundial Universitaria para Oregon State, podía decir por el lenguaje corporal de Castro que el chico estaba nervioso.
"Esos campos estaban realmente en mal estado, y él me miraba como diciéndome, 'No se lo que está pasando,"' recordó Barney. "En ese punto, estábamos compitiendo uno contra el otro. Ambos eramos torpederos en ascenso, y los Cachorros no sabían lo que iban a hacer.
"Luego de lo que hicimos, salimos del terreno y me lo llevé aparte y le dije, 'Vamos a arreglar esto, porque quiero ganar un campeonato algún día. No me importa si juego detrás tuyo o al lado tuyo. Yo quiero ganar.' Y él me dijo, 'Eso es lo mismo que yo quiero.' De ese punto en adelante, ambos tuvimos en la mira el mismo premio."'
A menos que estén de acuerdo con los exabruptos de Carlos Zambrano, la defensiva fortuíta o la especulación de Albert Pujols en la agencia libre, los Cachorros del 2011 en realidad no son un premio. Ellos tienen el segundo peor record en las mayors con 26-39. Peter Gammons acaba de tildar el Wrigley Field como un "basurero," y el nuevo dueño Tom Ricketts tiene grandes decisiones que tomar sobre el futuro del gerente Jim Hendry y la dirección a largo plazo de la franquicia.
A menos la vista en el medio del campo es prometedora. Castro y Barney no batean con poder y necesitan aumentar su total de bases por bolas y reducir sus errores de novatos, pero se están estableciendo como bateadores de contacto con alcance, energía y un impulso de mejorar.
Y ese nombre híbrido que les han puesto -- "Starwin Barstro" -- hace pensar que hay alguna convergencia armónica en juego aquí.
Castro, de 21 años, y Barney, de 25, se han combinado para lograr 155 hits, por mucho la mayor cantidad para un dúo de dobles matanzas en esta temporada. Ellos han conseguido 11 de las escasas 19 bases robadas de los Cachorros, y ellos se han ponchado apenas 56 veces (con 18 bases por bolas) en 548 apariciones en el plato.
Ellos personifican el concepto que tienen las Grandes Ligas como un crisol. Castro, el chico dorado de la organización, firmó en República Dominicana a los 16 años. Barney, nativo de Oregon pero descendiente de coreanos y japoneses, es el "tipo con pantalones" que se rehusa a rendirse. Solo pregúntenle a Blake DeWitt y Jeff Baker, quienes se suponía que compartieran tiempo de juego en la segunda base en Chicago esta temporada hasta que Barney los desplazó.
"Él trae tan buena actitud aquí como cualquier otro," dijo el lanzador de los Cachorros Ryan Dempster. "Tiene buenos turnos, se faja de verdad, siempre está bien preparado y no tiene miedo de preguntar para mejorar. Eso se refleja en su juego."

¿Qué hay en un nombre?

Ahora que Roger Clemens se retiró, Barney lidera las mayors en aliteración familiar. Su padre es David, su madre es Deedee y sus hermanos son Doug, Davey, Deanna y Darilyn. Para esos que engan curiosidad, el nombre Darwin no es una referencia a cierto naturalista inglés que escribió sobre el "Origen de las Especies."
"Mi papa tenía un tío de nombre Darwon," dijo Barney. "A él le gustaba el nombre, pero a él no le gustaba como se deletreaba con una 'o' porque pensaba que lucía gracioso. No tiene nada que ver con Charles Darwin y la evolución."
Barney Castro Cachorros Chicago
Jeff Gross/Getty ImagesCon Darwin y Starlin, los Cachorros tienen bien cubierto el medio del cuadro interior.
El padre de Barney y el hermano Davey son dentistas, y él complete los cursos de pre dentist hasta su tercer trimestre en OSU, cuando descubrió que una clase llena de cálculos, química orgánica y biología molecular era demasiado exigente para que él pudiese jugar béisbol al máximo de sus habilidades. Así que se cambió a estudios liberales y fue una fuerza importante en dos campeonatos de su Universidad en la NCAA.
El coach de Oregon State Pat Casey alabó el "carisma" y la "falta de miedo" de Barney en su forma de jugar el juego, y Barney transfirió esa actitud a su nueva posición en la intermedia. Él ayuda a sus compañeros a posicionarse defensivamente, transmite instrucciones desde el dugout y sigue haciendo las "pequeñas cosas" en el terreno que ayudan a Castro a quitarse un poco de presión en el campocorto.
"He utilizado la palabra 'sobreestimado,"' dijo el manager de los Cachorros Mike Quade sobre Barney. "Él es como un tipo subestimado. Pero, ¿saben qué? Quizás estoy equivocado. Quizás no es que esté sobreestimado. Quizás es que simplemente es bueno.
"¿Es un corredor por encima del promedio? No. ¿Tiene un brazo por encima del promedio? No. ¿Logra llevar la pelota hasta Sheffield Avenue? No. Pero es un buen jugador de pelota. Pete Rose era un tipo que tenía esa etiqueta [sobreestimado], y él era un jugador buenísimo."
Barney ayudó a vencer a Milwaukee 1-0 el lunes con un agresivo y hasta casi artístico deslizamiento de cabeza en el plato. Pero también dejó en claro su pasión durante una paliza recibida en el Wrigley Field a principios de temporada. Con los Cachorros sufriendo una paliza que ameritaba que entrara en vigor la "regla del nocaut ", él se lanzó a toda velocidad detrás de un elevado y chocó contra la pared del bullpen del jardín derecho en un fallido intento por atrapar la pelota.
"Luego del juego alguien me dijo, 'Eso es increíble. No puedo creer que el tipo se arriesgara a lastimarse en una situación así,"' dijo Quade. "Y yo le dije, 'Esa es la única manera que él sabe jugar.' Cuando veo gente como él, siempre me gusta alabar a los que lo entrenaron."

Ha nacido una estrella

Barney no está solo en su ética de trabajo de cuello azul. Castro creció en el pueblo costero de Monte Cristi y probablemente habría terminado como pescador si el béisbol no lo hubiese arrancado de raíz para llevárselo hacia los Estados Unidos.
El nombre de "Starlin" es un tribute a su compatriota dominicano Stan Javier, un ex ligamayorista y jugador favorito de Diógenes Castro, el padre de Starlin. Javier, quien ahora labora con la asociación de jugadores, dijo que no es inusual que las familias dominicanas utilicen su nombre para ponérselo a sus hijos, pero que si es común que las familias no deletreen el nombre correctamente o utilicen una variación del mismo.
Como campocorto, Starlin Castro estaba parcializado hacia Miguel Tejada, cuya actitud y energía sin fin lo marcaron desde el principio.
"Él está algo loco," dijo Castro. "Siempre se está divirtiendo. Lo ves sonreir, y puedes ver lo mucho que ama el béisbol. Adoro verlo jugar."
Los Cachorros firmaron a Castro con un bono de $45,000 hace cinco años, y rapidamente descubrieron que se habían llevado una ganga. La revista Baseball America nombró a Castro el principal prospecto de su organización en el 2010, y se unió a los Cachorros en mayo pasado sin haber pasado un solo día en Triple-A. Castro conectó un jonrón de tres carreras ante Homer Bailey de Cincinnati en su primer turno al bate en Grandes Ligas, y luego cometió tres errores en su debut en Wrigley Field tres días después.
Cada día como un Cachorro es una nueva aventura para Castro, quien sigue progresando dentro y fuera del terreno. Ha trabajado duro para mejorar su inglés al conversar con sus compañeros y mirando películas -- mayormente comedias. Utiliza al coach de tercera base Iván DeJesús Sr. como intérprete en las reuniones con los medios, pero se las arregla por si solo de lo más bien en inglés en entrevistas directas con los periodistas.
A pesar de su juventud, Castro entiende que tiene mucho espacio para mejorar. Está consciente que debe abstenerse de lanzr la pelota cuando es claro que no tiene oportunidad de vencer al corredor, pero muchas veces su estilo agresivo le hace cometer errores. Castro también ha mejorado en sus esfuerzos por llegar más lejos en los conteos. Pero es difícil ser selective cuando tienes una habilidad similar a la de Vladimir Guerrero de llegarle a pitcheos fuera de la zona y ponerlos en juego.
"Los tipos en la lomita están haciendo que haga ajustes, porque sin disciplina, va a pasar por muchas malas rachas," dijo Quade. "Ellos van a continuar expandiendo la zona y a sacarlo con pitcheos a los que no debería hacerles swing."
Los escuchas piensan que Castro tiene oportunidad de mejorar físicamente y conectar de 15 a 20 jonrones en una temporada y que podría ser candidato a campeón de bateo algún día. El futuro de Barney es un tanto diferente. Ya que no está bendecido con poder o velocidad y no recibe muchas bases por bolas, él tiene que maniobrar para conseguir hits con un competencia similar a la de Freddy Sánchez para ser un jugador regular efectivo en las Grandes Ligas. Solo el tiempo dirá si Barney es un intermedista de todos los días o un jugador sustituto de 350-400 turnos por temporada. Pero Sánchez, Ryan TheriotDavid EcksteinJamey Carroll y un sinnúmero de otros peloteros han logrado carreras productivas con unas herramientas similares a las de él.
Castro y Barney tienen porcentajes de embase de entre .320-.330 esta temporada. Eso tiene que mejorar. Pero su trabajo alrededor de la segunda base está evolucionando todos los días. Al mejor estilo Darwiniano.
"Cazzy no tiene ese ego para decir, 'Soy el campocorto. Voy a hacer las cosas de cierta manera,"' dijo Barney. "Estas son las Grandes Ligas. Es el juego más difícil del mundo, y estás en el nivel más alto. Como jugador joven, tienes que trabajar junto con alguien -- especialmente en el medio. Pienso que ambos han sido bendecidos de poder trabajar uno con el otro."
Barney y Castro tienen mucho camino por recorrer, pero al menos son divertidos de ver. En este roster de los Cachorros del 2011, eso es mucho decir.

¿Qué le espera al Heat?

Preguntas y respuestas sobre la franquicia de Miami, que cayó ante los Mavericks


Miami HeatAPLeBron James todavía se debe estar haciendo preguntas sobre su equipo
El Heat cayó ante los Mavericks en seis partidos en las Finales de la NBA. ¿Esto significa queLeBron James no debería haber llevado su talento a South Beach?
Tenemos respuestas.

1. ¿La temporada del Heat fue un éxito?

Kevin Arnovitz, Heat Index: Desde el momento que el Big Three se subió al elevador hidráulico en julio y James declaró "no uno, no dos..." el Heat se obligó a sí mismo al campeonato o nada. En este aspecto fracasaron, pero el futuro determinará su éxito. Si el Heat gana un par de títulos, el 2010-11 será un peldaño en el camino del éxito. De lo contrario, fue la primera cornisa de una avalancha.
Tom Haberstroh: Heat Index: Si es título o nada, entonces sí. Pero no creo que la organización del Heat realmente creyera que podría hacerlo todo en una campaña. Considerando que estuvieron a dos victorias del título a pesar de que su cuarto y quinto mejor jugador (Mike Miller y Udonis Haslem) estuvieron limitados toda la temporada, sospecho que se palmearon la espalda, aunque nunca lo reconocerán.
Beckley Mason, Hoopspeak.com: Estoy seguro de que no se siente como un éxito, pero lo cierto es que tal vez sí lo fue. Superaron adversidades por lesiones y una segunda mitad deficiente del roster para lograr una ventaja de 2-1 en las Finales de la NBA. La conquista de Chicago fue un gran logro que, justa o injustamente, se siente vacío después de haber dejado pasar la oportunidad de oro de ganar el título.
Rob Peterson, Hardwood Paroxysm: No, no lo fue. No después de haber celebrado su grandeza en la pretemporada. No cuando LeBron predijo múltiples campeonatos. No cuando llegaron a las Finales y luego echaron a perder una ventaja de 15 puntos con siete minutos por delante en el Juego 2. No cuando aún tienen tantas preguntas como respuestas de cara al 2011-12. Al final, fracasaron espectacularmente.
Michael Wallace, Heat Index: No. Pero también está lejos de ser un fracaso. Cuando las apuestas son tan altas como lo eran para el Heat, es fácil olvidarse de poner las cosas en perspectiva. Lo cierto es que este equipo llegó a las Finales, controló la serie al principio y falló gravemente al final.

2. ¿Qué le pasó a LeBron? ¿Qué debe cambiar de aquí en adelante?

Kevin Arnovitz, Heat Index: Haya sido por falta de actitud competitiva, incomodidad ofensiva, dudas personales, pánico escénico, agotamiento o alguna combinación de todas estas cosas, LeBron no fue lo suficientemente asertivo en una serie que pedía a gritos agresividad. Es imposible ofrecer un diagnóstico definitivo de psicólogo. Solamente LeBron lo sabe a ciencia cierta, y es algo de lo que tal vez quiera reflexionar este verano.
Tom Haberstroh: Heat Index: Algo pasó, aunque dudo que sea algo escandaloso. LeBron dejó de ser LeBron; aunque garantizó después de cada derrota que su agresividad regresaría, esto nunca sucedió. Se pasó como facilitador y éste es un pequeño cambio de estilo que tendrá grandes resultados.
Beckley Mason, Hoopspeak.com: Sea lo que fuera que haya pasado, el resultado fue increíblemente bizarro. Suponiendo que recupere su pasión primero, James tendría que adelgazar un poco para ganar velocidad y mejorar sus triples, o mantenerse enorme y consolidar su juego bajo el poste. Sea como sea, debe forjar una identidad ofensiva más allá de "hacerlo todo" para complementar (en lugar de duplicar) el juego menos mutable de Wade.
Rob Peterson, Hardwood Paroxysm: Estuvo grandioso ante los Celtics y los Bulls. Estuvo distante y desganado ante Dallas, y tan pasivo como un niño tímido en su primer baile escolar. De aquí en adelante, tendría que sumar un movimiento bajo el poste (un gancho, un up-and-under, etc.) para aprovechar su tamaño y su fuerza cerca del aro.
Michael Wallace, Heat Index: Sigue siendo un misterio por segunda postemporada consecutiva. El año pasado era el codo y se corrían algunos rumores tontos. Este año aparentemente no hubo lesiones y los rumores son aún más tontos. Solamente LeBron sabe porqué se derrumbó otra vez. En algún momento tendrá que resolver esto para poder dar el próximo paso.

3. ¿LeBron tomó la decisión correcta?

Kevin Arnovitz, Heat Index: El destino, el campo local, los compañeros, el entrenador y el uniforme no son lo importante aquí. Diga lo que diga la historia revisionista, LeBron ganó 127 partidos de temporada regular durante sus últimas dos campañas en Cleveland. Aquí en Miami está flanqueado por dos de los mejores jugadores del mundo. Dónde juega LeBron ya no es el problema, sino lo que hace cuando llega ahí.
Tom Haberstroh: Heat Index: Sí, sin lugar a dudas. Cambiar de equipo para jugar con mejores jugadores fue una decisión de carrera, y se acercó más que nunca al campeonato. Éste es el primer año de un compromiso del al menos cuatro, y está avanzando en la dirección correcta a pesar de la percepción del público.
Beckley Mason, Hoopspeak.com: Definitivamente. Quedarse en Cleveland no era una opción realista dado el roster y la situación salarial de los Cavs. Ir a Chicago para jugar con Rose habría presentado un dilema de "dos anotadores dribleros, un balón" similar a la que está entorpeciendo la ofensiva de Miami, y Bosh claramente es mejor que Boozer. Tenía una gran oportunidad de ganar el anillo; ¿qué más podría querer?
Rob Peterson, Hardwood Paroxysm: Sí. Cleveland, con LeBron, no tenía el talento necesario para llegar a las finales de la conferencia, y menos aún a las Finales de la NBA. En Miami está jugando con dos All-Stars y tuvieron buenas chances en las Finales. Definitivamente tomó la decisión correcta yendo a Miami. Ahora bien, sus decisiones en los últimos cuartos de las Finales...
Michael Wallace, Heat Index: Si te refieres a haber sido tan pasivo y desinteresado en las Finales, entonces no, no tomó la decisión correcta. Pero en cuanto a su decisión de llevar su talento a South Beach, definitivamente hizo bien.

4. ¿Miami debería canjear a un integrante del Big Three, despedir a Spoelstra, las dos cosas, o ninguna?

Kevin Arnovitz, Heat Index: Ninguna. James, Wade y Bosh tienen tres de los mejores contratos de valor de la NBA, y no te deshaces de ellos porque el equipo jugó un básquetbol horrible en las Finales de la NBA. A pesar de las deficiencias de Spoelstra en la serie, se merece un poco más de cuerda para refinar lo que ayudó a construir. Encontrarle la vuelta no es fácil, pero Spoelstra tiene la inteligencia y el temperamento para lograrlo.
Tom Haberstroh: Heat Index: Ninguna. ¿No ganaron el título? ¡Háganlos volar! En serio, la reconstrucción no debería ser la prescripción para cada equipo que no gana el título. Pregúntale a Boston y a Chicago si el Heat es irrecuperable.
Beckley Mason, Hoopspeak.com: Ninguna. El Heat demostró que tiene un núcleo y un entrenador de campeonato, pero prácticamente todos los demás deberían considerarse prescindibles.
Rob Peterson, Hardwood Paroxysm: Ninguna. Han tenido una sola temporada juntos. Sortearon el desconocimiento, las lesiones y una chocante falta de profundidad para llegar a las Finales. Es demasiado pronto para hacer cambios de personal o en la persona que toma las decisiones.
Michael Wallace, Heat Index: Ninguna. ¿O debería decir ninguna de las alternativas? A menos que haya conflictos internos que vayan más allá de los típicos dolores de crecimiento bajo presión, no hay necesidad de deshacer nada después de un año como éste.

5. Verdadero o falso: El Heat está en buenas condiciones para la próxima campaña.

Kevin Arnovitz, Heat Index: Verdadero. Cuando (o si) arranque la campaña 2011-12, el Heat será el favorito de la Conferencia Este. Tendrán que atender su banco geriátrico y pulir su ejecución en ambos extremos -- algo que mejorará inevitablemente con el tiempo. Pero 27 de 28 equipos cambiarían felizmente su roster con el Heat si pudieran hacerlo.
Tom Haberstroh: Heat Index: Verdadero. Si LeBron llega a las Finales, estamos hablando de una dinastía. Así de cerca están. Seguro, tienen algunos puntos ciegos de cara a la próxima campaña, pero lo mismo sucede con todos los equipos de la NBA. Deben completar su roster con jóvenes en lugar de reclutar a veteranos pasados como el verano pasado.
Beckley Mason, Hoopspeak.com: Verdadero. Por default, el estatus de un equipo con James y Wade ya es "optimista". Miami tiene preocupaciones, pero debería estar más sano, profundo y confortable como equipo la próxima campaña, aún sin hacer un solo movimiento de personal. South Florida ya está repleto de viejos; de aquí en adelante, el Heat no necesita más Howards o Dampiers calcificándose en el banco.
Rob Peterson, Hardwood Paroxysm: Verdadero. El Heat tiene tantas preguntas como respuestas, pero no están en malas condiciones para la próxima campaña. Deben establecer una jerarquía entre LeBron y D-Wade, necesitan elevar un poco el banco e ignorar las distracciones externas para concentrarse en el juego. Tienen el talento necesario para dominar el este durante cuatro o cinco años.
Michael Wallace, Heat Index: Verdadero. Si LeBron se mira al espejo y vuelve con un verdadero instinto asesino la próxima postemporada, el Heat estará bien. Un sólido base armador y un centro tampoco vendrían mal. Este equipo no está fracturado, a pesar de sus problemas en las Finales.