Marlins necesitan un cambio ¡ya!
viernes, 17 d

Getty ImagesEdwín Rodríguez pasa un mal momento con Marlins
Luego despidió a Fredi González, el manager más ganador en la historia de la franquicia (276 victorias), en lo que fue, citando al Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, la crónica de una muerte anunciada.
Entonces fue clave en el despido la pugna que González tenía con la estrella del equipo, el campocorto dominicano Hanley Ramírez, criticado por el manager por el desgano con que jugaba a la pelota.
Ahora, sin embargo, Loria ha mostrado un exceso de paciencia con Edwin Rodríguez, a pesar de que el equipo atraviesa una de las peores rachas de toda su historia.
A todas luces, Rodríguez está de más. Un equipo con posibilidades reales de batallar por entrar a la postemporada está hoy en último lugar de la división, incluso con los débiles Nacionales de Washington por delante.
Nada, o casi nada, está funcionando como debe.
Para colmo, Ramírez ha mostrado que no es el líder del equipo como alguien pretendió alguna vez que fuera, sino que tampoco es hoy la superestrella que un día fue y recibió por ello un megacontrato de 70 millones.
A la apatía con que juega habitualmente, ahora Hanley ha unido una incapacidad para batear, algo que siempre representó su lado fuerte.
Hasta el jueves, Ramírez promediaba para .205, con apenas 17 impulsadas y 11 extrabases, siete de ellos dobletes y cuatro cuadrangulares.
Es cierto que las desgracias nunca vienen solas y los Marlins perdieron por un buen rato a su as indiscutible del montículo, Josh Johnson, quien ahora pasó a la lista de lesionados por 60 días.
Pero de pronto, Ricky Nolasco, potencial ganador de al menos una decena de partidos, se desinfló, al igual que Chris Volstad, en tanto sólo el venezolano Aníbal Sánchez sigue lanzando de manera estelar.
Javier Vázquez es un punto aparte. Hace mucho que debió ser relegado de la rotación al bullpen, pero el dirigente insiste en mantenerlo en la rotación, a pesar de su perenne ineficacia.
A gritos los fanáticos piden una oportunidad para Brian Sánches como abridor, pues el muchacho se lo ha ganado en cada salida como relevista de largo aliento.
Al momento de escribir, los Marlins habían perdido 15 de sus últimos 16 partidos, la mitad de ellos por margen de una sola carrera y gran parte de la otra mitad por palizas.
En muchas de las derrotas, la dirección desacertada de Rodríguez ha sido fundamental, al no intentar en ocasiones jugadas que "se caen de la mata".
Pero Loria ha sido inconsecuente. Mandó a pasear a los managers ganadores y persiste en mantener a un perdedor.
Ya es hora de tomar el teléfono y llamar a Jack McKeon, como en el 2003.
Por cierto que el viejo McKeon trabaja en la oficina de los Marlins, así que la gestión de convencerlo no sería tan difícil.
Todavía los peces están a tiempo de salvar la temporada, pero de seguir así, menudo estreno tendrán de su nuevo estadio en el 2012.
