sábado, 9 de julio de 2011

OTROS GRANDES TAMPOCO BRILLARON CON SUS SELECCIONES

La 'desilusión' nacional amenaza a Messi

  • Di Stéfano nunca jugó un Mundial · Laudrup se perdió el único éxito de Dinamarca · Keegan y Cantona, dos historias paralelas · Las renuncias de Redondo y Schuster · Bochini, ídolo de Maradona y gran olvidado de la albiceleste

Lionel Messi está siendo objeto de duras críticas en Argentina tras el flojo desempeño de la albiceleste en sus dos primeras citas de la Copa América. El mejor jugador del mundo vive una auténtica pesadilla cada vez que se enfuda la camiseta de su selección, una 'maldición' que ha perseguido a un buen puñado de 'cracks' a lo largo de la historia del fútbol.
Porque son varios los 'superclases' que enamoraron al mundo con sus clubes y no lograron triunfar con sus respectivos combinados nacionales. Empezando por Alfredo di Stéfano.
'La Saeta Rubia' jugó en tres selecciones diferentes -Argentina, Colombia y España- pero nunca logró participar en un Mundial, aunque estaba en la lista de La Roja para la Copa del Mundo de Chile en 1962 e incluso viajó hasta el país sudamericano, pero una lesión le impidió disputar un solo minuto.
DI STÉFANO
La Roja no logró clasificarse para el Mundial del 58 en Suecia y se retiró de la Eurocopa del 60 por orden del mismísimo Franco
Con Argentina jugó y ganó el Campeonato Sudamericano -antecendente directo de la actual Copa América- de Ecuador en 1947. Disputó seis encuentros y anotó seis goles. Fueron sus únicos partidos con la albiceleste -tenía 21 años-, una selección que renunció a los mundiales de Brasil (50) y Suiza (54).
Su paso por la selección colombiana fue testimonial. Apenas cuatro partidos -todos en 1949- y ni un solo gol. Con en España debutó en el 57 y tuvo tiempo de disputar 31 duelos en los que logró 23 tantos. Su último partido con la actual campeona mundial fue en el 61.
La Roja no logró clasificarse para el Mundial del 58 en Suecia y se retiró de la Eurocopa del 60 por orden del mismísimo Franco, que no quiso que España se midiera a la comunista URSS en los cuartos de final del primer torneo continental europeo.
26 minutos para Keegan
Los números de Di Stéfano con España son buenos -fue el máximo goleador de La Roja hasta la irrupción de Butragueño-, pero en definitiva no tuvo suerte. Algo parecido le pasó a Michael Laudrup, que jugó durante 16 años con la selección danesa con notable éxito pero se perdió el mayor éxito de la 'Dinamita Roja', la Eurocopa del 92, por desavenencias con el seleccionador Richard Møller Nielsen. Y es que a veces, en esto del fútbol sólo se trata de estar en el sitio justo en el momento indicado para pasar o no a la historia.
Cantona estuvo apartado durante un tiempo de 'Les Bleus' tras llamar 'saco de mierda' al seleccionador Henri Michel
Los casos de Kevin Keegan y Eric Cantona guardan muchos más paralelismos con el de Messi. El mediapunta inglés vistió durante diez años la elástica de los 'Pross' pero no logró disputar los mundiales del 74 y el 78, para los que no se clasificó Inglaterra. Precisamente en el 78 había ganado el primero de sus dos Balones de Oro tras una extraordinaria campaña con el Hamburgo.
Keegan logró debutar al fin en un Mundial en la cita española del 82, pero una lesión le apartó del equipo titular de los 'Pross' y apenas jugó 26 minutos en el partido frente a España de la segunda fase.
En cuanto a Cantona, jugó con la selección francesa entre el 87 y el 95 pero nunca logró la notoriedad de la que gozó en el Manchester United. De hecho, estuvo apartado durante un tiempo tras llamar 'saco de mierda' al seleccionador galo Henri Michel tras un partido en 1988.
Redondo no se cortó un pelo
Durante su etapa, Francia se perdió los mundiales del 90 y el 94 y cayó en la primera fase de la Eurocopa del 92. Su famosa 'patada voladora' en el Selhurst Park del Crystal Palace en enero del 95 le supuso una sanción de nueve meses para cualquier competición oficial, poniendo punto y final a su carrera con 'Les Bleus', pues Aimé Jacquet decidió dar los galones del equipo a Zinedine Zidane.
Schuster se perdió un partido frente a Albania porque prefirió acudir al cumpleaños de uno de sus hijos
Tampoco tienen desperdicio las historias de Fernando Redondo y Bernd Schuster. El argentino renunció a la Copa del Mundo del 90 para no descuidar sus estudios universitarios, pues aseguran que entraba en los planes de Bilardo. Más tarde, y tras disputar el Mundial del 94, su desencuentro con Passarella -dicen las malas lenguas que por negarse a cortase la melena- le apartó del Mundial de Francia en la cúspide de su carrera.
Bielsa sopesó su presencia en la lista del 2002, pero el propio jugador renunció a la albiceleste por sus constantes problemas de rodilla. Eso sí, al menos participó en la conquista de la Copa América del 93, el último título de la bicampeona mundial.
¡"Dibuje, maestro"! 
Más rocambolesca si cabe es la historia de Schuster, que se despidió de la 'Mannschaft' con apenas 24 años. El famoso rubio fue un futbolista precoz y participó en la consecución de la Eurocopa del 80, jugando en dos de los cuatro partidos que coronaron a la extinta República Federal Alemana. De hecho, fue premiado con el Balón de Plata por France Football con sólo 21 años.
Zola, Mancini y Vialli nunca encontraron su hueco en la selección italiana y otro tanto se pueden decir de Guti y el deportivista Fran
Sin embargo, sus constantes desavenencias con la Federación Alemana, el seleccionador Jupp Derwall y algún compañero de equipo como Paul Breitner acabaron estallando durante un partido frente a Albania, cuando Schuster decidió ausentarse del equipo y acudir al cumpleaños de uno de sus hijos. El escándalo fue mayúsculo, aunque finalmente fue un malentendido con Udo Lattek tras un amistoso frente a Brasil el que colmó la paciencia del fogoso teutón.
Menos conocida, al menos en España, es la historia del argentino Ricardo Bochini. El ídolo de Independiente no fue convocado para los mundiales del 78 y el 82 y tuvo que esperar a la cita de México para disputar sus primeros minutos en una Copa del Mundo.
Fue en el partido de semifinales ante Bélgica, cuando Maradona -que siempre ha profesado una profunda admiración por 'El Bocha'- le invitó a ingresar en el terreno de juego en sustitución de Burruchaga y con una frase que ha quedado para la historia: ¡"Dibuje, maestro"! Bochini se retiró de la albiceleste con sólo 11 partidos disputados.
Hasta el mismísimo Zico recibió duras críticas en Brasil tras fallar el penalti decisivo en el cara o cruz con el que se resolvió el monumental partido de cuartos de final frente a Francia del Mundial del 86. Y otro tanto le pasó a Etoo cuando se 'borró' de una pena máxima que, a la postre, evitó que Camerún se clasificara para el Mundial de Alemania.
Zola, Mancini y Vialli nunca encontraron su hueco en la selección italiana y otro tanto se pueden decir de Guti y el deportivista Fran con España.
Por último, mencionar los casos del galés Ryan Giggs, el liberiano George Weah y el norirlandés George Best, que nunca pudieron disputar un Mundial debido a la fragilidad de sus respectivos combinados nacionales. A este último le pilló tarde la cita de España'82, pues contaba con 36 años y el alcohol había hecho mella en su fútbol.

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